Política

Atrapados en el desierto: Migrantes entre el abandono de Chile y la militarización de Perú

10 de mayo

La presidenta interina de Perú tras el encarcelamiento de Pedro Castillo, Dina Boluarte, ordenó la militarización de la frontera con Chile para bloquear el paso de migrantes, principalmente venezolanos, que buscan regresar a sus hogares. El gobierno de Boluarte declaró el estado de excepción en la localidad de La Concordia, cerca del paso de Tacna y militarizó la zona con más de 400 efectivos de distintas divisiones.

Por su parte el gobierno chileno solicitó un corredor humanitario que permita a las personas migrantes varadas en la frontera, regresar a sus países de origen. «Hemos conversado con el gobierno peruano la posibilidad de generar condiciones, ya sea para un corredor humanitario, aéreo o terrestre, lo que implicaría tener compromiso con otros países de la región», explicó Gloria de la Fuente, subsecretaria chilena de Relaciones Exteriores.

En los últimos días la policía peruana reprimió con dureza un intento del contingente de migrantes de avanzar hacia Tacna y se registraron situaciones de mucha tensión. Los cruces entre diplomáticos de Perú y Chile continúan, después de que el alcalde de Tacna, Pascual Güisa llamara «irresponsable» al presidente Gabriel Boric. El gobierno chileno llamó a consultas al embajador peruano Fernando Rojas, para que asista este jueves por la tarde al Ministerio de Relaciones Exteriores en Santiago.

“Si es necesario disparar, hay que disparar”
Esas fueron las palabras del ultraderechista Jorge Montoya, legislador de Renovación Popular, una fuerza aliada de Dina Boluarte. Mientras la tensión en la frontera escala, las fuerzas aliadas de la presidenta interina del Perú apuestan a apagar el fuego con nafta. “La persona que está a cargo de ese personal de control fronterizo tiene que estar empoderada para dar las órdenes necesarias. Si es necesario disparar, hay que disparar, pero protegidos legalmente, como lo han hecho los Carabineros en Chile”, enfatizó Montoya.La tensión persiste en la frontera, tras el endurecimiento de los controles migratorios. Esta mañana, un grupo de migrantes burló el cordón policial y se lanzó a cruzar en medio del árido desierto. Aunque muchos de ellos fueron interceptados y devueltos, la mayor parte del contingente permanece a la espera de que se resuelva la solicitud de apertura de corredor humanitario.

“No me voy a ir por el desierto ni voy a ir corriendo porque no soy un delincuente. Como ser humano merezco la oportunidad de llegar a mi destino, a mi país, nadie puede negarme el derecho de llegar a mi casa”, declaró a France 24, uno de los migrantes venezolanos que se encuentran estancados en esa región.

Fuente: enfantterrible.com.ar

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